miércoles, 30 de diciembre de 2015

Monstruos de la Navidad escandinava: Tomte

Con apariencia similar a la de un gnomo de jardín (barba blanca, sombrero rojo picudo y baja estatura) y su costumbre de traer regalos, podría considerarse la versión escandinava de Papá Noel aunque difiere en algunos puntos.

En Suecia se le conoce como jultomte o tomte, en Noruega como julenisse, en Dinamarca como julemand (viven en Groenlandia), en Finlandia como joulupukki ( también le llaman "la cabra de Yule", aunque su apariencia animal haya desaparecido y viven en Laponia).

Su vestimenta consiste en una túnica de lana, un cinturón, unos pantalones que llegan hasta las rodillas y calcetines altos, vestimenta típica de los granjeros del siglo XVII escandinavos.
Su origen está fuertemente relacionado con el de la granja, y frecuentemente se le representa como un granjero que se encargaba de preparar el terreno del bosque para la construcción de una granja y el cual en la época previa al cristianismo hubiera sido enterrado en la granja, en un montículo (por ello se le conoce como haugkall o hombre del montículo) y que su espíritu hubiera velado por el bienestar de sus descendientes, llegando a seguirles en caso de que se mudaran de casa.

Su nombre en sueco "tomte", deriva del termino para describir el lugar de residencia (casa o tomt), mientras que en Danés y en concreto, en el dialecto scanian, deriva de la palabra niðsi, que quiere decir "pariente pequeño y querido". 
¿Quién podría resistirse a esos ojitos?

A pesar de estar relacionado con la navidad escandinava, su predecesor fue la cabra de Yule. 
Tradicionalmente, esta cabra aparecía por Navidad e iba llamando puerta por puerta y entregando regalos.
Tomte/nisse le tomó el relevo a la cabra,  aunque a diferencia de esta y tal y como he comentado antes, velaba por el bienestar de sus descendientes.
En caso de que estos le trataran bien, protegía a la familia y a los animales del mal y las desgracias y echaba una mano con el trabajo de la granja. Por lo general la familia deja un bol con potaje y mantequilla la noche de navidad, para darle las gracias por cuidar de ellos.
Tomte/Nisse babeando como un caracol antes de hincarle el diente al potaje
Si por el contrario, la familia no le cuidaba y debido al mal genio que gasta el gnomo cuando se ofende (por ejemplo, si el granjero es vago y no cuida su granja como debe o si dice demasiadas palabrotas, se mea en los establos o maltrata al ganado), podían trolear a la familia, robarles objetos o matar su ganado. 
Como veis, cuando se enfadan dan miedito... 
Otra de las precauciones que tenían los escandinavos para evitar el enfado de estos pequeñajos era el de avisarles si se les caía algún objeto al suelo. 
El tomte está muy vinculado a los animales de la granja y aprecia especialmente al caballo, al cual cuidará con esmero e incluso llegará a peinarle y trenzarle la melena. No es aconsejable que el caballo le deshaga las trenzas ya que podría traer desgracias o incluso enojar al tomte. 
Aquí podéis verle cuidando del caballo familiar
En ocasiones se representa a este personaje junto a un cerdo, otro símbolo muy popular de las navidades escandinavas, y probablemente relacionado con la fertilidad y su rol como guardián de la granja.

Se cree que tienen la habilidad de crear ilusiones y en ocasiones pueden hacerse invisibles, además de poseer una gran fuerza.
En Noruega afirman también que tiene ojos como los gatos, los cuales brillan en la oscuridad.
Con la llegada del cristianismo  (se afirma sobretodo en el decreto de Sant Brigitta, s.XIV) se intentó hacer desaparecer a esta curiosa figura ya que se consideraba que era un falso dios o incluso el demonio. Se llegó incluso a afirmar que aquellos a quienes les iba excepcionalmente bien en la granja, era porque adoraban a un falso dios (el tomte). 

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