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lunes, 22 de agosto de 2016

Wolin, el documental

Buenas!

Después de pasar parte de mis vacaciones visitando bosques, montañas, pueblecitos del interior y de la costa Catalana, y buscando museos donde encontrar material vikingo para HTV sin resultado, decidí que era hora de cambiar de rumbo...

"Me da a mi que la cabeza que tengo detrás no es la de un vikingo..."

Así que, ni corta ni perezosa, decidí ponerme en contacto con mis amigos de Clan Hávamál para iniciar mi odisea en Wolin.

Listos para volar a Polonia tras haber dormido una media de 4-5 horas

Para poneros un poco en situación, os comentaré que Wolin, es una isla costera polaca ubicada en el mar báltico, la cual es mencionada en el documento "Geógrafo de Baviera" de alrededor de 850.
En este documento se indica que esta isla era habitada por la tribu eslava de Volinianos y que contaba con 70 fortalezas (Uelunzani civitates LXX).
Se cree que la Alta Edad Media la isla tenía un imperio comercial que se extendía a lo largo de cuatro kilómetros en la costa y que rivalizaba en importancia con Birka y Hedeby, así como también que podría haber sido la base para los asentamientos semilegendarios de Jomsborg (os hablaré de este tema en breve ;) ), de hecho se cree que vivieron en esta localización durante el siglo X se  fundó  Jomsborg y la hermandad vikinga de Jomsvikings, y Vineta.

Wolin por fuera... 

 
Wolin por dentro 

Debido a este motivo, durante el primer fin de semana de Agosto, se celebra el festival de eslavos y vikingos ( Festival Slowian i Wikingów Wolin) el cual nos permite regresar a la edad media para descubrir la vida y cultura de los primeros pueblos de los estados del Báltico (vikingos, eslavos, bálticos, magyares y rusos).

Este festival atrae a más de 1500 recreadores de más de 20 países, los cuales montan sus campamentos e ilustran la vida diaria y costumbres de los pueblos antiguos, así como también realizan talleres de artesanías medievales, gastronomía, paseos en barcos vikingos (os tengo una sorpresita preparada ;) ), recreación de batallas en tierra y mar, música medieval, interpretación de eventos, míticos y rituales ancestrales, lo cual me permitiría contactar con tres expertos europeos sobre temática rus, eslava y vikinga que os presentaré en los vídeos que iré colgando en breve en mi canal de youtube.




Así que ha valido la pena enfrentarse a ciertas dificultades que hemos tenido durante el rodaje como la imprevisibilidad del clima polaco (en medio de el rodaje de una de las batallas nos cayó una señora tormenta donde comprobé la impermeabilidad de las mantas de lana vikingas), la efectividad del calzado vikingo (bajar una cuesta de barro con botas hechas totalmente de cuero, sin suelas de goma vaya, con la cámara en mano y sin partirte la crisma no tiene precio), la profesionalidad de los expertos en materia vikinga y eslava delante la cámara, la gran eficiencia y buena voluntad del pueblo alemán y polaco (entre nuestro vecino de parcela de camping y el sr. Kowalski, solventamos un pequeño incidente que tuvimos con el coche de alquiler...), control bajo el estrés (hablar 4 idiomas en un solo día y estar centrada para aprender alguna que otra palabreja en polaco) y el cansancio (levantarnos a las 5 para grabar), y la agresividad y variedad de los mosquitos polacos (riete tu de abejas asesinas...), la falta de amortiguadores de los aviones de ryanair y sus medidas de seguridad absurdas (si mides 1'78m lo de poner la cabeza entre las piernas en caso de accidente... como que no lo veo...) ...

odiamos Ryanair...

Pero bueno también hubo grandes momentos como navegar en un drakkar vikingo, experimentar como debía ser ir de compras en el siglo X, ver batallas reales, pedir cosas en polaco y que te entiendan (aprendí a decir "cuánto vale?" , "agua sin gas", "gracias"...), conocer la versión de Clint Eastwood a la polaca, hacer amigos alemanes, italianos y rusos, cantar canciones marineras rusas, ... En fin estad atentos al proyecto HTV porque habrá sorpresas molonas ;)

Toni disfrutando de una pizza polaca

Paseo en drakkar 

el entrañable Sr. Kowalski. Se nota que de joven fue boxeador, 
me hizo un Hi5 y me crujió la mano entera... 

Eso sí, antes de que veáis los vídeos, quería comentaros que debido a que estoy intentando domar a mi equipo de youtuber y programas de edición de vídeo y sonido, he preferido apostar por la cantidad del contenido (que os aporten conocimiento) ya que estoy trabajando para que tengan una calidad de imagen mejor, pero me falta práctica.

Quería comentar también que este vídeo ha sido posible gracias a la colaboración de Clan Hávamál, en especial Agustí Farigola, el cual me ha ayudado a grabar y proporcionándome material fotográfico (no os extrañe si veis las mismas fotos aquí que en su grupo de facebook), y a Lluc Mengual, el cual me ha puesto en contacto con los tres recreadores expertos.

Aquí tenéis a Agus y a Lluc. 
Gracias por todo chicos! ;)

Quería comentar que hemos tenido

En breve os presentamos más cosillas :)




viernes, 4 de marzo de 2016

El funcionamiento de los liðs vikingos

¡Buenas noches!

Cuando nos adentramos en el mundo militar vikingo, uno podría hablar largo y tendido sobre técnicas de combate, armamentística, estrategia y ... ¡sobre formaciones de combate! 

Al hablar de este último tema, me he percatado (gracias a los invitados que he tenido en los últimos siglos en el Helheim) que la gente tiende a prestar más atención a las grandes armadas vikingas de combate, (sobretodo a aquellas que operaron en el noroeste de Europa durante mediados y finales del  siglo IX),  que a los lið, y es por ello que tras hablar con unos cuantos personajes relevantes que han pasado por aquí, he decidido recuperar este tema y presentarlo en el post de hoy. 

En primer lugar y para poneros un poco en contexto, os diré que un lið, es un grupo de guerreros que han jurado fidelidad a un líder, el cual se encargará de ofrecerles comida, equipamiento y recompensas por sus servicios. 
Era como una forma rudimentaria de una armada que se basaba en la coalición temporal (lo que durara la campaña para la cual los solicitara el líder).
El tamaño de este grupo es indeterminado y dependía en gran medida de la riqueza y reputación de su líder (algunos liðs podían contar con la tripulación de un par de barcos mientras que otros eran muchísimo más numerosos).

Teniendo en cuenta que la era en la que vivieron nuestros amigos nórdicos (750 - 1050) no era un período precisamente fácil, para un líder era todo un reto conseguir a un grupo leal y que estuviera dispuesto a aventurarse con ellos a campañas de lo más peligrosas... Para que os hagáis a la idea, os muestro un vídeo de lo que es navegar en un barco vikingo, concreto en el de Maxim del grupo Silver Wolf de Rusia a los cuales dedico el post de hoy:

"ven a asediar a Inglaterra" dijeron, "será divertido" dijeron... ¬¬*

Para descubrir cual era el secreto a la hora de conseguir un lið leal a su líder y bien cohesionado, nos hemos basado en un estudio realizado por Ben Raffield (Universidad de Simon Fraser), Claire Greenlow (Universidad de Simon Fraser), Neil Price (Universidad de Uppsala) y Mark Collard (Universidad de Aberdeen), los cuales nos ofrecen un enfoque desde el punto de vista antropológico y psicológico de este tema, basándose en fuentes históricas, literarias, arqueológicas, lingüísticas y textuales. 

Dicho esto, empiezo con las claves de la cohesión de un lið. 
Nuestros expertos mencionan que hay dos claves para conseguir la lealtad y cohesión de un grupo: 

1- La identidad dentro del grupo (ingroup identification). Definimos como "ingroup", un grupo social que se distingue de los demás (outgroup) por uno o varios rasgos los cuales pueden ser genéticamente heredados o bien aprendidos socialmente (dialectos, vestimenta, dieta, color de piel, música, valores, creencias y actitudes). 

2- La fusión de identidad (indentity fusion). Cuando los miembros de un grupo comparten estos rasgos y se identifican con ellos, son más propensos a ver a sus compañeros de grupo como a iguales y a sentirse conectados a ellos, hasta el punto de que en ocasiones pueden llegar a establecer relaciones como si fueran parientes. 
También conseguiremos que los miembros del grupo se fijen en la forma en la que el grupo es tratado en comparación con otros grupos, a hacer sacrificios a nivel personal en beneficio del grupo y a ser fieles cuando la integridad del grupo esté en peligro, es decir, surgirá la verdadera cohesión.
La fusión de identidad también puede producirse cuando se comparte una forma de ver el mundo dentro del grupo, o se comparten experiencias, sobretodo si son traumáticas (de ahí que se produzca sobretodo en grupos de guerra y conflicto). 

Grupo Silver Wolf de Rusia, "empatizando y cohesionando" 
en la batalla del festival de Wolin. Foto de Marcin Somerik

La fusión de identidad también tiene un lado negativo: el hecho de que sus miembros perciban al grupo como superior a los demás (y en casos extremos a considerarlo invulnerable), y esto les lleve a tomar actitudes extremas a favor del grupo o incluso a confiar menos o volverse hostiles hacia aquellos individuos que no pertenecen a su grupo (lo que podríamos definir como un "o estás EN MI GRUPO o estás CONTRA MI GRUPO). 

Estos dos elementos, la identidad dentro del grupo y la fusión de identidad, son vitales en el momento de la creación de un grupo aunque no necesariamente deben darse los dos a la vez para que el grupo funcione. Por ejemplo, es posible que un individuo se sienta fusionado a otros que pasaron por las mismas experiencias que él pero no se identifique con ellos. 
Creemos que estos dos elementos también eran cruciales en los liðs vikingos ya que sus miembros pasaban largos períodos de tiempo viviendo, viajando y luchando juntos, y esto pudo contribuir a que desarrollaran una identidad de grupo a través de experiencias compartidas. 

Los vínculos de parentesco y relaciones sociales preestablecidas, eran importantes para la formación del lið. El motivo era sencillo: los grupos de parentesco eran altamente influenciables en las estructuras sociales escandinavas, tanto como unidades económicas como en su habilidad para manipular networks de lealtad y obligaciones para conseguir sus propios fines. 
La prueba de que había este tipo de vínculos podemos encontrarla en las inscripciones de piedras rúnicas como la U209 y Sö 338 de Suecia (mediados del s.IX), las cuales hacen referencia a miembros que sirvieron al mismo séquito y también podemos encontrar referencias en la saga de Egil Skallagrimssonar, cuando Þórólfr se va a saquear, se le unen los hijos de amigo de su padre, Kari de Berdla. 
Grupo Silver Wolf de Rusia
en la batalla del festival de Wolin. Foto de Marcin Somerik


No obstante, la membresía de un lið, no dependía de los lazos de parentesco o relaciones sociales previas. 
En una excavación realizada en Dublín, Irlanda, se realizó un análisis isotópico del cuerpo cuatro jóvenes que debieron operar en las cercanías de Dublín antes o durante la fundación de una base permanente para barcos a mediados del siglo IX. Dicho análisis mostró que dos de estos muchachos venían del norte de Escandinavia, mientras que los otros dos eran oriundos de las islas del Norte o el Oeste de Escocia. 
También encontramos en fuentes históricas como Sernu Lupi ad anlos (Wulfstan, s. XI), que algunos eslavos que había en Inglaterra, escaparon de sus dueños para unirse a los bandos de guerra vikingos. 
Esto también implicaría que debido a que los individuos de los liðs eran de orígenes distintos, probablemente utilizaran una lingua franca para comunicarse. 
Gracias el relato de Wulfstan, también podemos ver como dentro de los liðs estaban compuestos por miembros de distinta posición social. 
El hecho de que los eslavos que escaparon de sus dueños se unieran a los bandos de guerra vikingos, implica que estos grupos aceptaban individuos de clase baja. 
También en la saga de Egil Skallagrimssonar se menciona que un hombre de alta alcurnia llamado Arinbjörn subministró tres barcos para una expedición de asedio, y se llevó no solo a miembros de su casa sino también a los hijos de muchos granjeros locales. 
Por lo tanto tenemos que la heterogéneidad de los liðs afectaba al idioma, la clase social y el lugar de procedencia. 

Grupo Silver Wolf de Rusia. 
Foto de Hammerheartart

Aunque el viaje y las actividades bélicas se asociaban principalmente a los hombres, hay evidencias de que las mujeres en ocasiones (insisto, no era lo más usual), también participaban en las guerras como por ejemplo, el historiador bizantino John Skylitzes menciona mujeres luchando como parte de las fuerzas Rus en 970, mientras que la fuente irlandesa Cogadh Gaedhel re Gallaibh informa una “flota  de Inghen Ruaidh” (chica roja) operando contra Munster durante el siglo X. No obstante sigue siendo un tema ambiguo, ya que la evidencias disponibles todavía no nos permiten concluir que las mujeres participaban de forma rutinaria en los asedios y guerras, lo cual habría incrementado la heterogeneidad de los liðs.

Anteriormente, al mencionar brevemente la identidad dentro del grupo que dentro de estos procesos podríamos incluir la adopción de material cultural específico de un grupo, como por ejemplo el equipo de los liðs. 
Además de poder encontrarse registros arqueológicos y escritos que evidencien este hecho, hay que tener en cuenta que por lo general eran las élites quienes proporcionaban el equipo (vestimenta, escudos, armas, distintivos de ropa...) a los miembros de los liðs y por consiguiente, su homogeneidad estaba asegurada y por lo tanto los miembros podían distinguir a sus compañeros de batalla a su vez promover la cohesión del grupo y su unidad. 


La homogeneidad de equipo es la clave 
Grupo Silver Wolf de Rusia
Foto de Millarca

En ocasiones el estandarte y los artilugios empleados en el campo de batalla, además de contribuir en la identificación y cooperación del grupo, podían promover comportamientos a favor del grupo durante el conflicto, e incluso en ocasiones se les llegaba percibir como talismanes que traían suerte al propio grupo. Por ejemplo, el de Haraldr Sigurðarson “Land Waster” se decía que traía la victoria a aquellos que lo llevaban.

Posiblemente antes de unirse a un lið un individuo tuviera que reunir ciertas condiciones, como por ejemplo la toma de un juramento.
Teniendo en cuenta que la estructura del lið estaba determinada por las relaciones de patronage directas entre siervos y señores, es probable que la toma de juramento hubiera tenido lugar durante el proceso de formación del grupo y la iniciación de los nuevos miembros.
Estos juramentos servían para crear fuertes lazos de obligaciones y lealtad entre los individuos, los cuales sin este juramento no estarían vinculados y habría menos cohesión en el grupo.

Grupo Silverwolf de Rusia

Este juramento se solía hacer con un anillo grande el cual ambas cogían con una mano o bien tomando la empuñadura de la espada del lider. 
Otro tipo de juramento podía haber sido requerido.  Referencias a juramentos de sangre, por ejemplo, se pueden encontrar en la Gísla saga Súrssonar y la Gesta Danorum de Saxo Gramático.

Aunque los juramentos probablemente hayan creado y mantenido vínculos poderosos entre los miembros del lið, otros factores han sido también influyentes. Por ejemplo, es posible que el grupo de miembros hubiera tenido que adherirse a ciertas ideologías , incluyendo la religión y los rituales de creencias. Por ejemplo se ha sugerido que el culto a Odín, un dios fuertemente asociado al cambio de forma, las habilidades shamanicas y la guerra, fuera vinculado con la identidad de ciertos grupos de guerreros durante la era vikinga. Al menos algunos de estos grupos parecen haber pertenecido a la clase de guerreros que son representados en las fuentes escritas por los berserkers (berserkir y ulhednar - “solo camisa” y “pieles de lobo”). 
El caso de los berserkir y los ulfhednar sugiere que la identificación con un guerrero del propio grupo podía haber sido dependiente de ciertos rasgos físicos y psicológicos. Tanto si era así como si no, se les asociaba con Odín, no deberíamos descartar la posibilidad de que esos grupos realmente creían que poseían la habilidad de cambiar de forma o la posibilidad de que los otros los vieran visualmente como si estuvieran en un proceso de transformación en el campo de batalla. Si este era el caso, poseer esta “habilidad” hubiera contribuido a una identidad de grupo propio bien definida y presumiblemente, con limites estrictos a la hora de formar parte de dicho grupo.  Cualquier aspecto ideológico o ritual de la identidad del grupo propio podía contribuir  a un potencial más grande para la fusión de identidad, la cual a su vez, hubiera sido fortalecida por las experiencias de combate compartidas y la participación de rituales comunes. Si es así, entonces esas normas de fortalecimiento mutuo podían haber fomentado las percepciones de invulnerabilidad y actitudes y comportamientos a favor del grupo.

Tras mostraros las principales ideas del artículo, "Ingroup identification, identity fusion and the formatiion of Viking war bands" de Ben Raffield, Claire Greenlow, Neil Price y Mark Collard, espero haber contribuido a que conozcáis un poco mejor cuales eran las claves que hacían que un lið se mantuviera unido y las características de los miembros que formaban parte de él. 

Nuevamente os pido disculpas por haber tardado tanto tiempo en publicar esta entrada, pero cuando se trata de artículos con cierta complejidad, toca revisar paso a paso lo que se escribe. Las cosas buenas requieren su tiempo ;)

Fuentes:

"Ingroup identification, identity fusion and the formatiion of Viking war bands" de Ben Raffield, Claire Greenlow, Neil Price y Mark Collard

Grupo de recreación Silver Wolf 

Marcin Somerik Photography

Agradecimientos a Millarca y Hammerheartart por las fotos.