Mostrando entradas con la etiqueta Finlandia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Finlandia. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de diciembre de 2015

Monstruos de la Navidad escandinava: la cabra de Yule

La tradición remonta en la época pre-cristiana en Escandinavia y está estrechamente relacionada con Tor, el cual poseía dos cabras a las cuales tiraban de su carruaje. 
Las cabras se llamaban Tanngrisnir ("enseña-dientes" o "gruñido en" nórdico antiguo) y Tanngnjóstr ("dientes afilados" en nórdico antiguo) y aparecen en la Edda Poetica y la Edda Prosaica de Snorri Sturluson del siglo XIII.
Una vez, en Yule el dios tenía hambre, mató a ambas cabras y compartió su carne con otros dioses. Posteriormente las revivió con su martillo Mjöllnir. 


Posteriormente este mito evolucionó hasta convertir a la Julbock (cabra de Yule) en un personaje humanoide con cuernos y pezuñas, el cual representaba al demonio y que se aseguraba de que la gente que lo merecía recibiera su regalo. También se convirtió en un personaje terrorífico que causaba más de un quebradero de cabeza a la población y les pedía regalos en vez de entregárselos.
 

Suerte que en el siglo XIX la cabra cambió su rol de pedir regalos a la gente y pasó a ser ella quien se los entregaba a la gente buena. 

En Finlandia la gente considera que la cabra es una criatura no demasiado agraciada que asusta a los niños. Tienen la costumbre de que un hombre de cada familia debe disfrazarse de cabra de Yule e interpretar dicho papel, lo cual hizo que los niños todavía se traumatizaran más. Por suerte para los niños, en el siglo XX, este rol fue adoptado por Santa, al cual todavía se le conoce como "la cabra de Yule". 

Los suecos en cambio, reinterpretan la historia de Thor: dos actores se visten como Thor y otro dios, y un tercer actor se disfraza de cabra a la cual fingen que sacrifican. Mientras todo esto sucede, una canción se toca de fondo y al final de la canción se resucita al actor-cabra (estos escandinavos tienen mil y una manera de traumatizar niños). 

Cuando llega la Navidad se construyen Julbock de paja, ya que se les asocia con la última cosecha de grano y que la función de este espíritu era la de controlar que la casa estaba limpia y en condiciones para la celebración del Yule. 
Durante estas fechas las familias suecas solían gastarse la broma de pasarse la cabra de Yule de unos a otros, para que esta dejara de incordiarles. El truco estaba en entrarla en casa del vecino sin que este se diera cuenta. 

Y con este artículo finalizo la sección (hasta el año que viene) de "Monstruos de la Navidad escandinava". Como ya habréis podido comprobar, celebrar las tradiciones escandinavas es solo para valientes, y a su lado este anuncio de la lotería de Navidad que se emitió en nuestro país parece un cuento de niños edulcorado. 

Fuentes:
Something Swedish
Navidad





miércoles, 30 de diciembre de 2015

Monstruos de la Navidad escandinava: Tomte

Con apariencia similar a la de un gnomo de jardín (barba blanca, sombrero rojo picudo y baja estatura) y su costumbre de traer regalos, podría considerarse la versión escandinava de Papá Noel aunque difiere en algunos puntos.

En Suecia se le conoce como jultomte o tomte, en Noruega como julenisse, en Dinamarca como julemand (viven en Groenlandia), en Finlandia como joulupukki ( también le llaman "la cabra de Yule", aunque su apariencia animal haya desaparecido y viven en Laponia).

Su vestimenta consiste en una túnica de lana, un cinturón, unos pantalones que llegan hasta las rodillas y calcetines altos, vestimenta típica de los granjeros del siglo XVII escandinavos.
Su origen está fuertemente relacionado con el de la granja, y frecuentemente se le representa como un granjero que se encargaba de preparar el terreno del bosque para la construcción de una granja y el cual en la época previa al cristianismo hubiera sido enterrado en la granja, en un montículo (por ello se le conoce como haugkall o hombre del montículo) y que su espíritu hubiera velado por el bienestar de sus descendientes, llegando a seguirles en caso de que se mudaran de casa.

Su nombre en sueco "tomte", deriva del termino para describir el lugar de residencia (casa o tomt), mientras que en Danés y en concreto, en el dialecto scanian, deriva de la palabra niðsi, que quiere decir "pariente pequeño y querido". 
¿Quién podría resistirse a esos ojitos?

A pesar de estar relacionado con la navidad escandinava, su predecesor fue la cabra de Yule. 
Tradicionalmente, esta cabra aparecía por Navidad e iba llamando puerta por puerta y entregando regalos.
Tomte/nisse le tomó el relevo a la cabra,  aunque a diferencia de esta y tal y como he comentado antes, velaba por el bienestar de sus descendientes.
En caso de que estos le trataran bien, protegía a la familia y a los animales del mal y las desgracias y echaba una mano con el trabajo de la granja. Por lo general la familia deja un bol con potaje y mantequilla la noche de navidad, para darle las gracias por cuidar de ellos.
Tomte/Nisse babeando como un caracol antes de hincarle el diente al potaje
Si por el contrario, la familia no le cuidaba y debido al mal genio que gasta el gnomo cuando se ofende (por ejemplo, si el granjero es vago y no cuida su granja como debe o si dice demasiadas palabrotas, se mea en los establos o maltrata al ganado), podían trolear a la familia, robarles objetos o matar su ganado. 
Como veis, cuando se enfadan dan miedito... 
Otra de las precauciones que tenían los escandinavos para evitar el enfado de estos pequeñajos era el de avisarles si se les caía algún objeto al suelo. 
El tomte está muy vinculado a los animales de la granja y aprecia especialmente al caballo, al cual cuidará con esmero e incluso llegará a peinarle y trenzarle la melena. No es aconsejable que el caballo le deshaga las trenzas ya que podría traer desgracias o incluso enojar al tomte. 
Aquí podéis verle cuidando del caballo familiar
En ocasiones se representa a este personaje junto a un cerdo, otro símbolo muy popular de las navidades escandinavas, y probablemente relacionado con la fertilidad y su rol como guardián de la granja.

Se cree que tienen la habilidad de crear ilusiones y en ocasiones pueden hacerse invisibles, además de poseer una gran fuerza.
En Noruega afirman también que tiene ojos como los gatos, los cuales brillan en la oscuridad.
Con la llegada del cristianismo  (se afirma sobretodo en el decreto de Sant Brigitta, s.XIV) se intentó hacer desaparecer a esta curiosa figura ya que se consideraba que era un falso dios o incluso el demonio. Se llegó incluso a afirmar que aquellos a quienes les iba excepcionalmente bien en la granja, era porque adoraban a un falso dios (el tomte).