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martes, 26 de enero de 2016

Thor, el dios del trueno


Aprovechando que hace nada los islandeses dedicaron una fiesta en honor a este peculiar dios, aprovecho la ocasión para hablaros un poco de su vida y milagros.

Como muchos ya sabéis, Thor se caracteriza por sus truenos  y por tener un temperamento "algo volátil"y es un dios especialmente adorado en Noruega.
Todavía recuerdo la que armó cuando un pobre alma de cántaro lo dijo que en alemán "trueno" se llamaba "Donner", y Thor creyéndose que se estaba burlando de él que le estaba llamando "dios de los Donner Kebap", le lanzó un trueno... Como veis, es un poco "peculiar".

Reprensentación gráfica de la escena del "Donner" de
Lorenz Frølich, 1906, (Teutonic Mythology Vol.)

Por suerte nuestros ancestros no tuvieron estos problemas ya que además de que los negocios de Donner Kebab no se extendieron por Europa hasta hace relativamente poco, en alto alemán se llama "Donar", en antiguo sajón "Thuner", en nórdico antiguo "Zorr" y  los sureños (latinos y soldados germánicos al servicio de los romanos) le conocían como "Hércules" y posteriormente como "Júpiter".

A la izquierda tenéis a Hércules luchando contra la Hidra y a la derecha a Júpiter preparado para armar una de las suyas. Como podéis ver, las tres representaciones de este supuesto mismo dios (Thor, Júpiter y Hércules) tienen una gran afición por pegar con objetos contundentes.

Por lo que respecta a su nombre, tengo mi propia teoría y es que la palabra "donar" está emparentada con la palabra latina "tonare" la cual quiere decir "tronar", y teniendo en cuenta que a este dios se le cruzan los cables frecuentemente, diría que anda algo tronado. Pero mejor que esto quede entre nosotros antes de que nos parta con uno de sus rayos.

Como ha sucedido a lo largo de la historia, la creencia en este dios se originó a partir de un fenómeno natural.
Resulta que los primeros germanos no eran los "machos peludos de pelo en pecho" que todos creemos, y prueba de ello es que temían a los truenos, los cuales creían que eran producidos por un demonio de dimensiones grotescas.
Con el paso del tiempo, los hombres del norte, en especial los noruegos que de tontos no tienen un pelo, empezaron a adorar a este dios y le hicieron un templo propio, ponían  a sus hijos bajo su protección y les llegaban a dar su nombre  y le consultaban en determinadas circunstancias de la vida.
Los noruegos consideraban que Thor era un héroe que disfrutaba luchando con los gigantes y vencía a los demonios tal y como podemos ver en el Harbarsliod donde se le presenta como un dios legendario.

Su relación con Odín, siempre ha sido bastante compleja.
Cada vez que ambos dioses se encuentran se inicia un duelo estilo "Monkey Island" en el cual cada uno de ellos se vanagloria de sus proezas e intenta dejar al otro a la altura del betún, eso sí, sin caer en lo soez de los insultos.
Su duelo viene de cuando Thor, al volver a su país tras su viaje a Oriente desnudo de piernas y con vestimenta liviana y algo de comida campera en el bolsillo, se encontró en el estrecho de Sund y allí vio a Odín en la orilla de enfrente.
Ni corto ni perezoso, le pidió que le pasara al otro lado ya que estaba cansado de su viaje y Odín le respondió que no tenía ganas. A partir de ese momento se inició este duelo de alto contenido en testosterona en el cual Odín farda de sus aventuras galantes y Thor hace lo propio con sus combates contra los gigantes, de los cuales ha librado al mundo en favor de los Ases (una familia muy importante de la cual os hablaré más adelante) y vosotros, los hombres.
A raíz de este duelo, cada vez que había un conflicto en Escandinavia, los contrincantes solían posicionarse a favor de Odín unos y a favor de Thor sus oponentes (¿entendéis ahora porqué os digo que ver las mejores imágenes de una batalla en el Valhalla es como ir a un bar a ver un partido Barça-Madrid?).
Un buen ejemplo de esto es el rey de Suecia Erik, el cual para luchar contra su sobrino Styrbjorn, ofrecía dones a Odín. En cambio Styrbjorn invocó a Thor para que le auxiliara.
Como veis, el mundo no ha evolucionado tanto como os pensabais...

Erik pidiendo ayuda a Odín antes de la batalla
(ilustración de Jenny Nyström)

No obstante, hay que señalar que por lo general los guerreros solían adorar a Odín, ya que este se los llevaba al Valhalla, y en cambio los campesinos preferían adorar a Thor que era algo más tosco e iba por faena, por no decir que se le consideraba el defensor por excelencia de Midgard (la tierra), Asenburg (ciudad de los Ases) y consejero a la hora de emprender cualquier tipo de proyecto, era protector del trabajo en la paz y ayudaba a los hombres en su lucha contra el poder demoníaco.

Además de su martillo Mjolnir, otro de los elementos que más destacan de Thor es su voz.
Se dice que era muy poderosa (de ahí que en ocasiones se llame al dios "Hlorridi" o "el rugiente tempestuoso") y cuenta una leyenda que en una ocasión, el rey Olaf de Noruega llegó a casa de un adorador de Thor al cual pretendía convertir al cristianismo, lo cual hizo que el dios no estuviera justamente de buen humor...
El adorador le dijo a Olaf: "Haz que retumbe contra Olaf y los suyos la voz de tu barba y nosotros opondremos poderosa resistencia".
A raíz de esta historia se originó el "barditus" (canto de la barba) que hacían los germanos al entrar en batalla intentando imitar la voz de Thor.

Mjolnir (triturador) es el martillo de Thor y se cree que fue construido a partir de una piedra que cayó del cielo (piedra rayo) a la cual se le atribuía una virtud especial y a la que estaban ligadas muchas supersticiones.
Debido a que Thor es el dios del trueno, se le relaciona con esta arma o santificador de contratos (sí, sí, los matrimoniales también).

Por lo general Thor suele desplazarse con su carro tirado por sus chivos Tanngniostr (el que rechina) y Tanngrisnir (el del crujir de dientes) de los cuales os hablé en la publicación sobre la cabra de Yule estas navidades.

Durante este mes vamos a hablaros de las hazañas más importantes de Thor para que podáis conocer un poco mejor a este inquieto pelirrojo.

Fuentes:

http://www.britannica.com/topic/Hydra-Greek-mythology
«Jupiter», The Oxford Classical Dictionary, ISBN 0-19-860641-9
«Mitología Nórdica», Biblioteca de iniciación cultural (Colección labor), Nº308







viernes, 25 de diciembre de 2015

De paseo por Hedeby (II)

Como os comenté en mi entrada anterior, llevarme el evangelio de Lindau tras mi visita al Museo Vikingo de Hedeby, me ha dado muchos problemas.

Aquellos que me seguís en facebook, ya habréis visto que esta semana tuve un susto por culpa de dos estudiantes alemanes que se "perdieron un poco" mientras celebraban el Krampusnacht, digamos que acabaron el festival un poco más lejos de lo previsto y encima tuvieron el morro de pedirme que les diera de comer para superar la resaca. ¡Esta juventud!

Tras haberles servido un poco de asado de reno y dormir, se despertaron asustados comentando que debían volver a casa para prepararse para los exámenes. Me dieron tanta pena que les dejé mi cabra y caballo para que llegaran  a Baviera lo antes posible... era como ver la versión germánica y low cost de Sancho Panza y el Quijote... 

Después de despedirme de ellos, decidí volver a mis tareas diarias pero para mi sorpresa, volví a encontrarme con huellas de cabra y humanas, aunque no les presté demasiada atención creyéndome que eran otro par de estudiantes que se habían perdido, en especial cuando oí una risa muy ronca por el bosque.
Mientras limpiaba el Helheim, llamaron a la puerta y al ir a abrir, un poco más y me quedo tiesa... Se trataba de Grýla (una giganta que vive en las montañas de Islandia, concretamente en Dimmuborgir, y no, no hablo de estos... Y que sale cada navidad a comerse a los niños que se portan mal. Aqui tenéis una foto, y sí, parece saca de The Walking Dead...), sus 13 hijos (los cuales se encargan de dejar regalos buenos o malos a la gente por estas fechas), su gato negro (se come a la gente que no ha recibido ropa nueva antes de nochebuena. Aquí lo podéis ver jugando con los hijos de Grýla), el Krampus (creo que ya le conocéis, pero por si acaso, aquí tenéis una foto) y la cabra de Yule (se encarga de supervisar que los preparativos de Yule sean los correctos, de lo contrario te castiga... Todavía me duele el culo de las cornadas que me dio el año pasado cuando se me quemó el asado de navidad. Aquí podéis ver su foto).

Podía comprender el motivo de la visita de todos salvo Grýla y el Krampus, el cual parecía bastante enfadado.
No muy segura de lo que estaba haciendo, les invité a pasar a Helheim y allí Krampus me comentó que estaba muy decepcionado conmigo.
Resulta que el Krampus, a pesar del montón de trabajo que tenía estos días, había decidido venir a verme para recuperar cierto souvenir que me llevé de Hedeby. 

Krampus: No te da vergüenza haber robado un libro tan valioso? Como ama y señora del Helheim tendrías que dar ejemplo.
Hella: Es que era tan bonito... 
Krampus: ¡Mereces un buen castigo! De hecho, voy a dejar que sea Grýla y la cabra de Yule que decidan cuál va a ser. 
Hella: ¡¡¡No!!!! ¡Te devolveré el libro! ¡Haré lo que quieras pero no dejes que ellos decidan mi castigo!
Grýla -mientras iba dando vueltas a mi alrededor y examinándome mientras hojeaba un libro de cocina-: ¿Qué podría hacer contigo?
Hijos de Grýla: Mamá, puedes utilizar las patatas que le íbamos a dar a Hella por sus fechorías.
Grýla: ¡Ni hablar que están podridas! ¡Puede que seamos ogros, pero comemos como dioses!
Cabra de Yule: Hmmmm la verdad es que le falta algo de carne a esta chica, aunque siempre podría correr la misma suerte que yo cuando acompañaba a Tor en sus viajes y se me comía una vez tras otra y me resucitaba... Por otro lado, según el reglamento, no podemos comernos a un compañero de trabajo a no ser que se salte una de las normas de Yule... 
Gato de Yule: Que yo sepa tiene asado de reno y la casa está decorada según las tradiciones aunque... no veo ninguna prenda de ropa nueva... -se empieza a relamer y a ronronear-. 
Hella: Eh? Sí que tengo sí! Quería esperarme a las rebajas pero no pude resistirme a intentar hacer un jersey navideño! Mirad! -les muestro el jersey que estaba tejiendo-.
Gato de Yule: Seguro que es un jersey para tí? Tiene los brazos muy largos... ¡Parece que sea para un orangután!
Hella: ¿Qué culpa tengo yo de tener un cuerpo extraño?
Cabra de Yule -examinando todo lo ocurrido-: hmmm, creo que ya sé cuál podría ser tu castigo. En primer lugar tendrás que devolverle el Evangelio de Lindau al Krampus. En segundo lugar tendrás que prepararnos a todos una cena de Yule como los dioses mandan, y tu te sentarás en la mesa con nosotros pero no comerás lo mismo que nosotros... Comerás las patatas que te han traído los hijos de Grýla!
Hella: ¡¡Pero están podridas!!
Cabra de Yule: ¡tst, tst, tst, sin rechistar, eh! Ah y tendrás que cantar villancicos a todos los dioses del Asgard. 

Así que ya habéis visto qué fiestas se me presentan y el motivo por el cual Odín todavía se ríe...  
No es que me haya gustado el castigo pero ni siquiera la ama y señora del Helheim puede encararse a estas celebridades, en especial a Grýla la cual es capaz de hacer que el volcán Eyjafjallajökull entre en erupción cuando se enfada. 

Espero que tengáis unas fiestas mejores que las mías och... god Jul! :)

Extra:
Sí queréis conocer a mis invitados un poco mejor, os recomiendo los siguientes links:
Grýla

Más curiosidades sobre las navidades en Escandinavia:
Personajes de los juegos Vikivaki por Terry Gunnell. 
La navidad con 13 trolls (y no, no hablo de mi familia ¬¬*)
Los Yule Lads (o los hijos de Grýla) amigos o enemigos? 
Yule o la Navidad de los Vikingos. Gran artículo de la blogger Ele de Lis




miércoles, 21 de octubre de 2015

Todo sobre Sleipnir (¡hay salseo!)


Como lo prometido es deuda, hoy voy a presentaros a Sleipnir, la montura de ocho patas (no, no es una araña!) de Odín

Odin montado en Sleipnir (detalle de Tjängvide )

Sleipnir, es el caballo más fuerte, más grande y más poderoso del mundo. Entre sus grandes habilidades se encuentra la de correr a velocidades increíbles (de ahí que Odín siempre consiga los mejores guerreros caídos en batalla... Mi rocín trípode no puede competir con el suyo) ,  ya sea por tierra, mar o aire. 
Su nombre  se podría traducir como la palabra inglesa "slippery", la cual significa resbaladizo, y me hace pensar que eso podría se deberse a que conseguir entrevistarlo para que me contara la historia de su vida, fue de lo más complicado... Suerte que tenía un poco de hidromiel en casa... Hizo maravillas para conseguir tan preciada información. 

Sleipnir es hijo de Loki ("su madre", ya os dije que aqui había salseo...) y Svaldifari, un caballo de gran reputación que colaboró en la construcción de los muros de Asgard. 
La historia de cómo se conocieron sus padres empezó cuando un constructor anónimo se presentó voluntario para construir una fortificación para los dioses que no permitiría que ningún enemigo entrara. A cambio, dicho constructor pidió que se le diera como recompensa por su trabajo la luna, el sol  y la diosa Freyja (como veis, de tonto no tenía un pelo). 

Loki le dijo que aceptaba su trato a condición de que trabajara él solo y que acabara su obra en seis meses, ya que creía que tan solo le daría tiempo de construir la mitad y por consiguiente, conseguiría una gran construcción gratis. 

El constructor aceptó a cambio de que le permitieran utilizar a su caballo Svadilfari para realizar su obra. 
Svaldilfari era muy fuerte, capaz de mover grandes piedras con facilidad, lo cual hizo que los dioses temieran lo peor, especialmente al ver que el constructor iba cumpliendo el pacto dentro del tiempo acordado. 

Debido a que "para variar" fue Loki quien les metió en este lío (de hecho Freyja estuvo un buen tiempo haciéndole morros a Loki por esta situación), decidieron que fuera él quién tenía que encargarse de que el constructor no finalizara su obra a tiempo.

Loki, siendo consciente que sin Svadilfari el constructor no podría acabar su obra, decidió tentar al majestuoso y fuerte caballo adoptando la forma de una yegua y tonteando con él... Hasta el punto de que la cosa se le fue un poco de las manos, es decir, Loki como yegua "quedó embarazado" y de allí salió Sleipnir. 

Otra de las características de Sleipnir es su capacidad para poder llevar a su jinete a mi casa (Helheim) lo cual ha hecho posible que le pudiera entrevistar a él y a Odín, al cual os presentaré en breve. 

Se cree que es capaz de volar (no os lo puedo asegurar ya que la gran velocidad con la que mueve sus patas me dificulta saber si es así o no...) y es por ello que se le vincula con la tradición shamanica. 

Algunas curiosidades sobre Sleipnir:

PD. I : La experta en mitología nórdica Hilda Ellis Davidson  comenta que hay una relación entre Sleipnir y los ritos funerarios de los nórdicos antiguos. En dichos funerales, el cuerpo se ponía encima de las andas, y cuatro hombres cargaban el cuerpo del difunto hasta su lugar de reposo (una pira funeraria o bien un túmulo). En este sentido, podría considerarse que el difunto era llevado hacia el submundo por "un corcel de ocho patas", es decir, los cuatro portadores.

PD. II: Se cree que las ocho patas de Sleipnir representan las ocho direcciones del cielo y las ocho dimensiones. 

PD. III: Algunas fuentes afirman que Sleipnir tiene en realidad 4 patas, las cuales se dividen en 2 a la altura de la rodilla, dándo así la sensación de que tiene 8 patas. 
Esta representación puede deberse a que alrededor del año 900, los caballo vikingos fueron llevados a Islandia desde Noruega. Estos caballos tienen dos tipos de andares además de el trote, el galope y el paso. Uno de ellos es el Tölt, que podría definirse como un entremedio entre caminar y correr, que puede hacerse a cualquier velocidad y resulta cómodo para el jinete. El otro estilo es el Flying Pace, utilizado para las carreras, en las cuales el caballo puede llegar a las 30 millas por hora. Un caballo islandés en acción puede producir un efecto óptico que hace parecer que tenga 8 patas. Y para muestra os dejo con este vídeo: 


 Fijaros a partir del minuto 1:45 para ver el Flying pace


Referencias:

[1] Price, Neil S. 2002. The Viking Way: Religion and War in Late Iron Age Scandinavia. p. 320-323.