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martes, 2 de febrero de 2016

Thor y la caldera del gigante Hymir

Un día, mientras los dioses celebraban un banquete en el palacio de Aegir, el dios del mar, se dieron cuenta de que les faltaba una caldera de aguamiel que fuera lo suficientemente grande para contener el hidromiel de todos los asistentes (eran como Sue Helen de Dallas...).

Aegir: "En el Hlései, en el Hlései, las castañuelas son las almejas en el Hlései..." 

Tyr se levantó de la mesa y dijo: "¡Tengo la solución! Mi padre , Hymir, tiene una caldera de una milla de profundidad."
Nada más oír esas palabras, Thor se puso en pie, agarró a Tyr por el brazo y ambos se pusieron de camino a la frontera del cielo, para ir a ver al gigante Hymir.
Al llegar, vieron que el gigante no estaba en casa y su doncella (la madre de Tyr), ayudó a los dioses y los escondió debajo de la caldera.
Al caer la noche, Hymir regresó de su día de caza. Su barba estaba completamente helada, parecía un bosque.
La madre de Tyr tras saludarle, le dijo que vinieron su hijo acompañado de Thor a visitarle, y acto seguido Hymir se puso a buscarles por todas las habitaciones. Con su mirada se abrían las pilastras y las vigas, se rompían siete calderas y solo una quedó indemne: aquella debajo la cual se escondían Tyr y Thor.

Al ver el panorama desolador que estaba dejando Hymir, ambos dioses optaron por salir e Hymir reconoció al archienemigo de todo gigante: Thor.
Pero debido a que era un buen hombre que respetaba el protocolo (los escandinavos siempre han sido muy hospitalarios), tuvo que contenerse e hizo que les preparan comida donde nuevamente, cuan Son Goku, Thor volvió a comer como si no hubiera mañana: de los tres bueyes que cocinaron, él solito se comió dos, por lo cual a la mañana siguiente se tuvieron que buscar más provisiones, en este caso, pescado.
Thor insistió en acompañarles a pescar, y como cebo se llevó la cabeza de un toro negro de la manada de Hymir.
Al llegar, tanto el gigante como Thor echaron al mar los anzuelos y mientras el gigante iba pescando ballenas (los peces más pequeños eran demasiado mainstream para los dioses nórdicos), el anzuelo de Thor fue mordido por la serpiente de Midgard, Jörmangandr (cuando Thor pesca, como todo lo que hace, lo hace a lo grande...).

Thor: "creo que la he liado un poco con esto de la pesca..."

Mientras Thor iba subiéndola con su caña, Hymir muerto de envidia porque la pesca del matagigantes era más grande y espectacular, cortó el sedal y el monstruo volvió a hundirse en el mar.

Hymir: "¡¡No permitiré que pesques algo más grande que yo, vámonos a casa ya!!"
Thor: Qué mal perder tiene este gigante... ¡Meh! ¬¬

De camino a casa de Hymir, Thor cargó con el barco y las ballenas que había pescado el gigante, el cual a pesar de verse superado en fuerza, seguía negándose a darle la caldera.
Para librarse, le sugirió a Thor el reto de romper un vaso de cristal.
Ni corto ni perezoso, Thor empezó a tirar el vaso, apretarlo con sus manos, saltar encima... pero nada parecía funcionar, hasta que la madre de Tyr, la cual estaba frita de que el gigante no la ayudara con las tareas del hogar, le reveló el truco para conseguirlo y le dijo: "Prueba de tirar el vaso a la cabeza del holgazán de mi marido".
Thor, sin dudarlo ni un segundo, hizo como la buena mujer le indicó y efectivamente el vaso se rompió, por lo cual Hymir no solo perdió el conocimiento por unos segundos sino también su queridísima caldera.

Tyr  quiso ayudar a Thor a cargar con la caldera, pero no pudo. Al ver a su amigo, Thor le dio una palmadita en la espalda y tras darle las gracias le espetó "no te preocupes, ya me encargo yo" y tras ponerse la caldera encima de su cabeza iniciaron su camino de vuelta al palacio de Aegir.

Cuando Hymir recuperó el conocimiento, llamó a su gente y salieron en busca de Thor, el cual al darse cuenta de la que le venía encima dejó la caldera al suelo y mató a toda la raza de los gigantes.

Fuentes:

- "Mitología Nórdica". Autor: Eugen Mogk. Colección Labor. Biblioteca de iniciación cultural.
- Ilustración de Friedrick Sander (1898) "Ran y su familia"
- Germanic Mythology

miércoles, 21 de octubre de 2015

Todo sobre Sleipnir (¡hay salseo!)


Como lo prometido es deuda, hoy voy a presentaros a Sleipnir, la montura de ocho patas (no, no es una araña!) de Odín

Odin montado en Sleipnir (detalle de Tjängvide )

Sleipnir, es el caballo más fuerte, más grande y más poderoso del mundo. Entre sus grandes habilidades se encuentra la de correr a velocidades increíbles (de ahí que Odín siempre consiga los mejores guerreros caídos en batalla... Mi rocín trípode no puede competir con el suyo) ,  ya sea por tierra, mar o aire. 
Su nombre  se podría traducir como la palabra inglesa "slippery", la cual significa resbaladizo, y me hace pensar que eso podría se deberse a que conseguir entrevistarlo para que me contara la historia de su vida, fue de lo más complicado... Suerte que tenía un poco de hidromiel en casa... Hizo maravillas para conseguir tan preciada información. 

Sleipnir es hijo de Loki ("su madre", ya os dije que aqui había salseo...) y Svaldifari, un caballo de gran reputación que colaboró en la construcción de los muros de Asgard. 
La historia de cómo se conocieron sus padres empezó cuando un constructor anónimo se presentó voluntario para construir una fortificación para los dioses que no permitiría que ningún enemigo entrara. A cambio, dicho constructor pidió que se le diera como recompensa por su trabajo la luna, el sol  y la diosa Freyja (como veis, de tonto no tenía un pelo). 

Loki le dijo que aceptaba su trato a condición de que trabajara él solo y que acabara su obra en seis meses, ya que creía que tan solo le daría tiempo de construir la mitad y por consiguiente, conseguiría una gran construcción gratis. 

El constructor aceptó a cambio de que le permitieran utilizar a su caballo Svadilfari para realizar su obra. 
Svaldilfari era muy fuerte, capaz de mover grandes piedras con facilidad, lo cual hizo que los dioses temieran lo peor, especialmente al ver que el constructor iba cumpliendo el pacto dentro del tiempo acordado. 

Debido a que "para variar" fue Loki quien les metió en este lío (de hecho Freyja estuvo un buen tiempo haciéndole morros a Loki por esta situación), decidieron que fuera él quién tenía que encargarse de que el constructor no finalizara su obra a tiempo.

Loki, siendo consciente que sin Svadilfari el constructor no podría acabar su obra, decidió tentar al majestuoso y fuerte caballo adoptando la forma de una yegua y tonteando con él... Hasta el punto de que la cosa se le fue un poco de las manos, es decir, Loki como yegua "quedó embarazado" y de allí salió Sleipnir. 

Otra de las características de Sleipnir es su capacidad para poder llevar a su jinete a mi casa (Helheim) lo cual ha hecho posible que le pudiera entrevistar a él y a Odín, al cual os presentaré en breve. 

Se cree que es capaz de volar (no os lo puedo asegurar ya que la gran velocidad con la que mueve sus patas me dificulta saber si es así o no...) y es por ello que se le vincula con la tradición shamanica. 

Algunas curiosidades sobre Sleipnir:

PD. I : La experta en mitología nórdica Hilda Ellis Davidson  comenta que hay una relación entre Sleipnir y los ritos funerarios de los nórdicos antiguos. En dichos funerales, el cuerpo se ponía encima de las andas, y cuatro hombres cargaban el cuerpo del difunto hasta su lugar de reposo (una pira funeraria o bien un túmulo). En este sentido, podría considerarse que el difunto era llevado hacia el submundo por "un corcel de ocho patas", es decir, los cuatro portadores.

PD. II: Se cree que las ocho patas de Sleipnir representan las ocho direcciones del cielo y las ocho dimensiones. 

PD. III: Algunas fuentes afirman que Sleipnir tiene en realidad 4 patas, las cuales se dividen en 2 a la altura de la rodilla, dándo así la sensación de que tiene 8 patas. 
Esta representación puede deberse a que alrededor del año 900, los caballo vikingos fueron llevados a Islandia desde Noruega. Estos caballos tienen dos tipos de andares además de el trote, el galope y el paso. Uno de ellos es el Tölt, que podría definirse como un entremedio entre caminar y correr, que puede hacerse a cualquier velocidad y resulta cómodo para el jinete. El otro estilo es el Flying Pace, utilizado para las carreras, en las cuales el caballo puede llegar a las 30 millas por hora. Un caballo islandés en acción puede producir un efecto óptico que hace parecer que tenga 8 patas. Y para muestra os dejo con este vídeo: 


 Fijaros a partir del minuto 1:45 para ver el Flying pace


Referencias:

[1] Price, Neil S. 2002. The Viking Way: Religion and War in Late Iron Age Scandinavia. p. 320-323.