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miércoles, 11 de mayo de 2016

Con o sin cuernos?

El otro día, mientras hacía limpieza en el Helheim, me encontré con un casco con cuernos algo extraño que me hizo dudar sobre su origen.
Era un casco escandinavo que compré a un artesano escandinavo allá por el año 900 en Viksø, Dinamarca.
Esta anécdota no tendría más repercusión si no fuera porque hizo tambalear mis conocimientos en cascos vikingos, ya que tenía cuernos. 

Así que ni corta ni perezosa me puse a investigar sobre este tema, y de aquí ha salido la temática del post de hoy.

Mientras observaba el casco de bronze cornudo, seguía dudando de que se tratara de un casco de un guerrero vikingo, ya que entrar en una batalla con semejante pieza, era sinónimo de que te cogieran por los cuernos y te dieran una buena paliza. También me preguntaba si la frase danesa de "Tage tyren ved hornene" (trad. coger el toro por los cuernos) saldría de aquí, sobretodo teniendo en cuenta la complexión física de los vikingos...


Visto que no conseguí sacar ninguna conclusión, decidí hacer una visita a la habitación de mi amigo Magnus (aquí en el Helheim tenemos invitados de todas las épocas) , un artesano del s.900 que vivía en Brøns Mose (Viksø) para que me aclarara este tema. 
Mientras tomábamos una jarra de hidromiel, Magnus miró el casco y cuando le pregunté si se trataba de un casco de guerrero vikingo, se echó a reír y me mostró otro idéntico al mío.  
Antes de contarme la historia de los cascos, Magnus me preguntó si quería más hidromiel. 
Sinceramente, sabía si decirle que sí o proponerle que jugáramos al "Marcianito" con los cascos puestos.

Me dijo que a pesar de ya había pasado mucho tiempo, no creía que un guerrero  vikingo fuera capaz de entrar en batalla y salir vivo llevando un casco como ese, y que recordaba que el mío había pertenecido a su hermano gemelo,y que ambos lo llevaban en ceremonias religiosas durante la era de bronce, cuando  hacían representaciones de semidioses en honor al eterno ciclo solar.

También me comentó q que los artesanos de su época y región estaban muy influenciados por los trabajos en bronce del este Alpino del Danubio (Alemania y Europa Central), una moda que llegó hasta el oeste de Suecia, y que por esa época estos cascos solían estar decorados con pelo de animal en la parte central a modo de cresta y con plumas en las astas. 
Posteriormente, Magnus se quitó su casco e hizo que me fijara en las características de su casco y me comentó el significado de algunos de los detalles que tenía: 
 las astas de toro apuntando hacia delante, hacía referencia al reino celestial.
- la crin de caballo hacía referencia al cielo. De hecho se le consideraba al verdadero viajero, como Sleipnir, el cual era capaz de viajar entre el cielo y el inframundo.
- el pico del águila al inframundo. Se creía que representaba el alma humana saliendo volando después de la muerte.
- los cisnes se les consideraba criaturas conquistadoras del aire las cuales gracias a sus cuellos largos

Desgraciadamente, a medida que pasaba el tiempo, el nivel de hidromiel de vaso con asa en forma de cabeza de caballo iba bajando y su arrastre de eses al hablar iba aumentando...  

Al acabarse la hidromiel, se levantó solemne, y me dijo que esos cascos les habían sido muy útiles a él y a su hermano a la hora de protegerse ante gente que no les quería ningún bien.
Comentó que en una ocasión, un vecino que no les quería ningún bien, vino buscarlos a casa, mientras tomaban hidromiel.
Y resultó que el casco les otorgó una apariencia híbrida entre animal y humano, que hizo que su vecino creyera que no eran 100% humanos y que tenían la capacidad de viajar entre este mundo y el inframundo.

En ese momento llegó el hermano de Magnus, Sven, y poniéndose al lado de este  me comentó la verdad de la historia:
Resulta que él y Magnus, conscientes de que el vecino no venía con buenas intenciones (no le habían pagado la hidromiel que les fió hacía un mes...), quisieron ponerse sus cascos de batalla pero debido a que iban algo "contentos" no se dieron cuenta de que los cascos que se pusieron en realidad eran los de Viksø, motivo por lo cual al salier a la puerta aquella noche y con un aspecto bastante peculiar, al vecino casi le da algo.
Al intentar ponerse la capa (hacía bastante frío aquel día), esta se les quedó atascada y no les permitía sacar la cabeza ni hablar correctamente... Encima el casco tenía características de animales y humanas, lo cual hizo creer al vecino que eran seres híbridos capaces de viajar entre el inframundo, el cielo y el mundo celestial sin problemas, y por consiguiente les otorgaba un gran valor en batalla o incluso la habilidad de transformarse en un animal. 

El resultado fue que el vecino se quedó sin el dinero de la hidromiel y tras el susto optó por no volver a molestarlos por aquel tema.
Después de esta historia gracias a la cual me aclararon el misterio del orígen del casco, decidí quedame con el mío por si algún día lo necesitaba... Nunca se sabe cuando se te puede olvidar pagar la hidromiel ;)


Fuentes: 


miércoles, 10 de febrero de 2016

Cómo ser un buen recreacionista y no morir en el intento? (I)

A pesar de llevar muchísimos años trabajando en el Helheim, debo reconocer que la gente nunca dejará de sorprenderme.
Desde que finalizó la era de los vikingos allá en el siglo XI (no, la gente no se levantó un día de la cama y dijo "a tomar viento los "vikingos" voy a cristianizarme ya!" si no que fue algo gradual.) creí que la diversión en el Helheim, especialmente porque los piques con Odín por ver quien se llevaba lo mejorcito de Escandinavia se volvieron algo insulsos... Pero para mi sopresa, actualmente, en el año 2016 va y me encuentro con que todavía quedan lo que yo llamo "vikingos modernos" o recreacionistas especializados en la era vikinga, y para más inri, no todos ellos provienen de las frías e inhospitas tierras del Norte, sino de lugares tan variopintos como España, Sudamérica o Italia por mencionar algunos ejemplos.

Tras tener el honor de recibir la visita de algunos de ellos en el Helheim, y debido a que la ganadora del reto #tuiteacomosiestuvierasenlaepocavikinga (The Valkyrie's Vigil) así me lo ha pedido, he decidido que hoy iniciaré el primer capítulo de una serie de mini tutoriales que llamaré "Cómo ser un buen recreacionista y no morir en el intento".

La primera reacción que suele tener la gente cuando le explicas que tu hobbie es la recreación vikinga, es imaginarte con estas pintas y decirte "¡Ah, así que te gusta disfrazarte de vikingo, no?".

Tu cara tras decir que haces recreación vikinga y que te salgan 
con "¡Ah! Te disfrazas de vikingo!"

Nada más lejos de la realidad. Un recreacionista NO SE DISFRAZA sino que se viste con prendas que son réplicas de prendas de la época a la que pretende "dar vida".
La arqueología experimental sería lo que mejor describe la actividad del recreacionista, el cual mediante sus acciones intentará reproducir no solo las tradiciones, estilos de combate, gastronomía, artesanía (por supuesto con utensilios que son réplicas de los que se hallaron en descubrimientos arqueológicos) ... la vida de un vikingo.

Iniciarse en el mundo de la recreación vikinga, no es tarea fácil. No basta con coser una túnica y unos pantalones sino que hay que tener en cuenta muchos aspectos y revisar fuentes fiables (no os olvidéis nunca de contrastar la información que luego hay sorpresas).
Por si os interesa el tema, os indico las preguntas que uno debe hacerse a la hora de recrear un vikingo:

- ¿Qué personaje quiero recrear?

Elige tu personaje :)
Foto de Clan Hávamál de Angus Færigölasson, Frank Pansaren Bärlångasson, Lluc Tyr Son, Hroðbert Úlfsson y Germán de dicha asociación. 

La figura de un guerrero de clase alta o de una mujer de clase alta vikinga, es muy atractiva pero tened en cuenta que tendréis que ser fieles al personaje y eso quiere decir que en caso de que optéis por ejemplo, por recrear a un guerrero vikingo: ¿estáis dispuestos  a llevar unos 30kg de equipo militar o a entrenar para poder hacerlo? ¿estáis dispuestos a invertir dinero en el equipo? ¿y el calzado (no, las Nike Air no son de época...)?
Guerrero vikingo épico
Foto de Clan Hávamál de Tosny Jobitsson de dicha asociación.

O en caso de que prefiráis recrear a un personaje de clase alta: ¿estáis dispuestos a vestir de colores vivos (no, no llevaban los pantalones de motero que veis en la serie "Vikings")? ¿Y en gastaros dinero en joyas y ornamentos?

Mujer de clase alta
Foto de Clan Hávamál a Andrea Bisbal de dicha asociación.

- ¿Cuál es vuestra disponibilidad horaria?
Como he indicado anteriormente la figura del guerrero vikingo es muy atractiva, pero requiere mucho trabajo. Es importante que entrenéis con la espada los movimientos básicos con asiduidad para evitar que os lesionen y lo más importante, que lesionéis a alguien.

Una imagen muy épica tras horas y horas de entreno con este pesado equipo. 
Foto de Ariana Zsolt a Marþin Færigölasson y Angus Færigölasson de Clan Hávamál

- "Mujer guerrera". Tras haber intentado hacer mis pinitos en cuanto a guerrear se refiere, a las chicas que queráis hacerlo os recomiendo que os vistáis de chico ya que luchar con vestido vikingo no solamente no es nada histórico, sino que no es cómodo. Para poneros un ejemplo: ¿A alguna de vosotros se le ocurriría practicar boxeo con tacones y una mini falda? Pues bien, a las vikingas tampoco.
Es cierto que hay mucha polémica sobre si había o no mujeres guerreras. Personalmente opino que las vikingas debían saber algo de defensa personal, sobretodo teniendo en cuenta que lidiaban con las posesiones familiares en cuanto el hombre se iba de asedio o bien entraba en batalla (nunca se sabe quién puede entrar en casa o qué esclavo se te puede rebelar), pero tengo mis dudas sobre si entraban en batalla (reconozco que no debía ser algo muy común).

Foto de Pablo Galeano Fotografía a Andy Di Francesco, 
miembro del grupo ARME Vik con sede en Buenos Aires.

Es cierto que  a la hora de recrear, siempre se pueden tomar ciertas licencias, como en el caso de que tengáis alergia a algún tejido (p.e. la lana), siempre podéis optar por un tejido mixto con aspecto similar a la lana o poner algún forro que no se vea por fuera, en la parte interna de vuestras prendas.

Tras haber sido recreacionista durante más de 4 años en Clan Hávamál aproximadamente, me gustaría daros unos consejos:

- En primer lugar, os recomendaría empezar por un personaje sencillo como un thrall. El equipo no es excesivamente caro ni complejo de hacer (una túnica, unos pantalones o un apron dress. depende de si sois chico o chica), un cinturón y nos zapatos.
Puede que no sea el personaje más atractivo a la hora de recrear, pero siendo un hobbie que a veces puede resultar caro, os recomiendo que lo probéis una temporada y poco a poco ya iréis subiendo de nivel si os apetece.
Para que luego digan que no mola ser thrall (en este caso un Leysingr o "thrall liberado")...
Foto de Oriano Nicolau a Hroðbert Úlfsson de Clan Hávamál.

- Aprended a realizar alguna artesanía. Recordad que la mayor parte de la recreación se realizará en vuestro campamento (especialmente por que las batallas transcurren con relativa rapidez... No hay quien aguante con 30 kilos de metal, cuero, etc... más de 2 horas seguidas dándolo todo ;) ) por consiguiente, siempre está bien dar rienda suelta a nuestra creatividad.
Estudiad y buscad información sobre las herramientas que utilizaban en esa época y que vais a necesitar para ejercer vuestro trabajo, no se vale ir al Leroy Merlin y haceros con un kit de carpintería moderno.


Ambas fotos fueron tomadas por Clan Hávamál en el festival de Wolin

- Organizad las tareas en el campamento. Independientemente de si uno hace de thrall o de jarl, en el campamento siempre hay cosas por hacer, como por ejemplo la comida. Recordad que en esa época no tenían las comodidades con las que contamos ahora y por lo tanto, algo tan simple como encender un fuego, no era cuestión de sacar un mechero y listos, sino que requería más trabajo: traer leña adecuada, delimitar la hoguera, piedra adecuada para poder hacer saltar la chispa...

Foto de Clan Hávamál a Mäja Matheödottir, 
Marþin Færigölasson y Marþa Skógsdóttir de dicha asociación.

- En cuanto al tema gastronómico... recordad que muchos de los alimentos que consumimos hoy en día, no estaban al alcance de los pueblos escandinavos: p.e. patatas , tomates, etc...
Buscad información antes de hacer la compra.

Hay vida más allá de las patatas...
¡Mirad que asado de ciervo más estupendo!
Foto de Clan Hávamál

- Consultad, contrastad y buscad información. Ese es el principal encanto y el punto sobre el cual gira toda recreación, el conocimiento de la época que recreas (y por supuesto, en caso de duda, siempre podéis consultar con un experto :) ).

Espero que os haya gustado este primer capítulo de "cómo ser un buen recreacionista?" en breve habrá más sorpresas.


PD: post dedicado a la ganadora y también a Clan Hávamál por todo el conocimiento que adquirido durante estos años :)

Fuentes:

Clan Hávamál
Wolin
Jomsborg
ARME Vik

lunes, 16 de noviembre de 2015

Odín, un dios polifacético



Óðinn, Wotan, Woden, … llamadle cómo queráis pero para mi siempre será “Odín, el loco-roba-caídos-en-combate”.
Para aquellos que no sepáis, su nombre está relacionado con la palabra óðr, la cual en nórdico antiguo significa tanto “loco frenético, furioso o violento” , con la palabra wöd de orígen anglosajón, cuyo significado es “mente, sabiduría, alma o sensibilidad” y wōþ también anglosajona y que significa “canción o poesía”. Personalmente y tras tener trato con Odín, siempre le he visto más relación con la primera y sus derivados, ya que las palabras compuesta con óð- , lo cual significa “violentamente enérgico” y sus derivados (p.e. óð-malúgr, que quiere decir “hablar de manera violenta o muy excitado”). 
Es hijo de Bor y de la giganta Bestla, hermano de Vili y , esposo de Frigg y padre de muchos dioses (de ahí que le llaman también Allföðr o padre de todos)  tales como Thor, Balder, Vidar y Váli

Odín vive en el palacio de Valaskjálf, fácilmente reconocible por su techo de plata pura y sus enormes dimensiones, en Asgard
Durante su tiempo libre (o cuando no está revisando las mejores acciones de una batalla con sus einherjer o guerreros caídos como si de un partido de fútbol se tratara en el Valhalla) suele sentarse en su trono, el Hliðskjálf, desde donde observa lo que ocurre en cada uno de los nueve mundos (sí, sí,  es un cotilla de cuidado…) de ahí que cuando sucede algo interesante en una batalla y no quiere perder el hilo de los acontecimientos (por ejemplo, ver cómo los supervivientes de la batalla discuten o siguen luchando), suele enviar a las valquirias (mujeres guerreras, fuertes y bellas que le sirven en el Valhalla) a recoger a los valientes guerreros muertos en batalla,  para que se los traigan y se puedan sentar a su lado en el Valhalla (o salón de los muertos en combate) y lo pongan al día de todo lo sucedido en el campo de batalla mientras degustan un buen banquete mientras esperen a que llegue el Ragnarök
En ocasiones Odín invita a sus banquetes a berserkers (hombres vestidos de oso) y los úlfheðnar (hombres lobo) los cuales solían mostrar un comportamiento algo “peculiar” en batalla (desde morder el borde de los escudos hasta babear), pero no es algo que suela hacer mucho ya que le suelen dejar la mesa hecha un desastre y luego las valquirias le hacen dormir en uno de los bancos del Valhalla, el cual por suerte, era bastante grande... Tenía quinientas cuarenta puertas y por cada una de ellas podrían pasar ochocientos guerreros en formación. Además estaba cubierto de oro, con lanzas y escudos dorados colgando de sus paredes.

Otro de los motivos por los cuales Odín envía a las valquirias a la batalla es para que distraigan a aquellos guerreros que desea que caigan en combate ( de ahí que le llaman Valföðr o padre de los elegidos) y gane el ejército que a él le interesa (así se ganó el sobrenombre de Sigrföðr o padre de la victoria), como veis, todo un dios de la guerra.
En ocasiones, cuando no sucedía nada interesante en los 9 mundos prefería bajar él mismo a la batalla llevando su casco de oro, a sus cuervos Hugin y Munin en los hombros, y acompañado por sus dos lobos Geri y Freki para liderar a los ejércitos nórdicos o bien daba inicio a los conflictos bélicos arrojando a su lanza Gungnir creada por los enanos conocidos como los hijos de Ivaldi. Se dice que cuando lanzó su lanza por primera vez dio lugar a la primera guerra del mundo, es decir, el conflicto entre los Æsir y los Vanir. Definitivamente a este dios no se le puede dejar solo... 
No obstante, hay que reconocer que en la guerra, además de ser un experto en el arte de la transformación (p.e. no solo cambia su apariencia sino que también puede transformar objetos sencillos como ramas en armas mortales), también tiene el poder de cegar, ensordecer y provocar el pánico en los enemigos y aterrorizar a sus formaciones. 
Puede detener lanzas con la mirada y sus habilidades para la guerra tienen como base la magia y sus conocimientos de hechizos y de las runas (seid) aprendidos de la diosa Vanir y la völva Freyja según la saga de los Ynglings.

Odín es tan cotilla que llegó a sacrificar su ojo izquierdo en el pozo de Mimir a cambio de poder acceder a la sabiduría infinita y saberlo todo (recordadme que un día os hable de forma más extensa sobre esta historia y el origen de la simpática cabeza de Mimir , la cual siempre le cuenta los cotilleos más recientes a Odín), eso sí, dicho conocimiento se lo guarda para sí y no los comparte con nadie.
En ocasiones suele aprovecharlo para discutir con sabios, como por ejemplo cuando se disfrazó de Gágnraðr (victoria) y arriesgo su vida desafiando al gigante Vafþrúðnir, el cual era muy erudito, en un duelo de sabiduría sobre el pasado, el presente y el futuro, o cuando se hizo pasar por un hombre llamado Gestumblindi (huésped ciego) y desafió al rey Heiðrekr, a un duelo de adivinanzas. En ambos casos ganó aunque haciendo alguna que otra trampa… 
En su tiempo libre solía viajar por los caminos como un peregrino, ocultando su aspecto y su verdadera naturaleza, manteniendo la apariencia de un hombre de edad con larga barba (de ahí que también se le llame Hárbarðr o barba gris)
Durante estos viajes pedía hospedaje tanto en residencias de soberanos como en casas de personas humildes, lo cual hizo que todos los caminantes que reclamaban hospitalidad, fueran recibidos por temor a que se tratase del dios oculto bajo alguna de sus tantas apariencias. 

Debido a que le gusta que los poetas escriban cosas bonitas sobre él en composiciones literarias (tiene un ego como un piano), suele ofrecerles hidromiel hecha por los enanos (la cual consiguió tras trabajar un verano como ayudante en la granja de Baugi) de su vasija Óð-rœrir, para que se inspiren. 

Dicho todo esto, en breve os contaré más cosas de este dios tan peculiar y con el que me toca lidiar cada vez que caen heridos en batalla. 

miércoles, 14 de octubre de 2015

Mi trabajo: Identificando a los recién llegados (I)

Buenas tardes!

Vivir y trabajar en el Niflheim es muy duro, y puede hacer que incluso el más experimentado en ocasiones comenta errores.
Como ya os conté en mi presentación, en el inicio de los tiempos, solía pasearme por las calles convertida en buey para ir a buscar a mis huéspedes.
En el siglo XV, tuve que cambiar de estrategia ya que la gente empezó a reconocerme y corrió demasiado rápido el rumor que si me daban un poco de avena, podían burlarme (por no decir que cada vez que me convertía, sufría halitosis durante varias semanas...).
Así que cambié de estrategia y opté por disfrazarme de anciana con escoba y/o rastrillo e ir a buscar a los futuros huéspedes a las parroquias, lo cual sigo haciendo pero he cambiado dichos instrumentos por un ipod dorado para no levantar sospecha a día de hoy.

Imagen actual de Hella yendo a buscar huéspedes

En el pasado, concretamente entre los siglos IX y  XI, no era tan sencillo saber si estabas delante de la persona correcta y una tenía que ser muy cotilla observadora para saberlo.

Una buena forma de saber el paradero de esa persona era conocer su posición social, lo cual podíamos identificar fácilmente a partir de su vestimenta.
Los colores de la ropa vikinga eran bastante limitados debido a que se elaboraban a partir de tintes naturales como la escasísima y valorada rubia tinctorum (da tonos rojizos a la tela) o algo tan sencillo como la cáscara de cebolla roja, la cual da un tono amarillento a la vestimenta. A continuación, os dejo una imagen de Nille Glæsel, en la cual podréis apreciar los principales colores que se podían elaborar con tintes naturales:

Para más info sobre tintes, os recomiendo esta web

Tanto los tonos rojizos, como los azulados o púrpuras, eran colores de colores difíciles de conseguir debido a la escasez de materias primas para elaborarlos, y como habréis podido adivinar, eran claros indicadores de que la persona que los llevaba pertenecía a una clase social alta.
Otro buen indicador de la posición de la persona era el tipo de abalorios y joyas que llevaba. Por lo general y a diferencia del resto de Europa los cuales estaban fascinados con el oro, los vikingos tenían debilidad por la plata.
Una mujer cuyos broche-tortuga fueran de plata, indicaba que era una mujer bien situada en la escala social. contra más grandes eran sus broches, más alta era su posición.
Aqui podéis ver un ejemplo de broches tortuga de plata:

Broches de plata elaborados por Alban Depper

Como podréis ver en la fotografía, de ambos broches cuelga una especie de collares de cuentas de colores (estaban elaborados de diversos minerales y ámbar). A mayor número de collares, más alto era el estatus de su propietario. 
Por lo tanto si la persona a quien me tocaba ir a buscar ese día era de clase alta, como por ejemplo un jarl, solo tenía que buscar a una persona con vestimenta vistosa, varias capas de ropa y con joyería de plata abundante. 

Por el contrario cuando me tocaba ir a buscar a personas de clase humilde, además de no llevar joyas de plata (si llevaran alguna serían de materiales menos costoso como hueso o bronce), los colores de sus ropas no eran tan llamativos, ni tampoco tenían ningún tipo de bordado. 

En esta imagen de Clan Hávamal se puede apreciar 3 clases sociales distintas. A la izquierda la esposa del Jarl y a su lado dos mujeres Smáboendr (clase un poco inferior a Boendr).

Dentro de un poblado vikingo, también se podían diferenciar a comerciantes o artesanos a los cuales se diferenciaba fácilmente gracias a sus quehaceres diarios. 
Aqui podéis ver un par de ejemplos: 


  

Me gustaría hablaros de la  diferenciación de la clase social de un guerrero a partir de su vestimenta, pero re conozco que es un tema que no acabo de dominar del todo debido a que como os comenté anteriormente, siempre es Odín quien se adelanta y se lleva a los guerreros caídos en batalla, cosas de solo poder adoptar la forma de una anciana, un buey obeso, o tener medio cuerpo cadavérico y un par de monturas trípodes que corren menos que un caracol cuesta arriba, mientras que él tiene un corcel de ocho patas (Sleipnir).
Así que aunque me toque tragarme el orgullo (ya os podéis imaginar el cariño que le tengo por dejarme siempre la peor parte), me va a tocar pedirle ayuda para mi siguiente post sobre cómo identificar a un guerrero según su clase social.